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TENDENCIAS EN LA ADOPCIÓN DE LA INNOVACIÓN EN EL SECTOR PÚBLICO

TENDENCIAS EN LA ADOPCIÓN DE LA INNOVACIÓN EN EL SECTOR PÚBLICO

Un informe recientemente presentado por el Observatorio de la Innovación en el Sector Público de la OCDE recoge experiencias innovadoras asociadas a tres tendencias destacadas: identidad digital, habilitadores e integración social.

El mundo actual ejerce una presión creciente en las administraciones públicas por mejorar y reinventarse, en otras palabras, por innovar. Cada vez se dan transformaciones de mayor calado de una forma más rápida abarcando diferentes ámbitos de nuestras sociedades.

En algunos sentidos, el mundo se ha vuelto un lugar más plano y pequeño. Países que en tiempos no muy remotos apenas tenían conocimiento mutuo, compiten hoy por cuotas de mercado desde equilibrios diferenciados de acumulación de capital, tecnología y costes de mano de obra. No solo se está dando una creciente necesidad por ser más competitivos a nivel de las empresas privadas, sino que los propios gobiernos son cada vez más conscientes de los retos que deben afrontar sus sociedades para ser lugares prósperos en los que desarrollar proyectos vitales y empresariales.

Aunque los retos a afrontar no son los mismos para todos los países, si tenemos en mente los más relevantes a nivel global. En algunas partes casos la corrupción y la desconfianza han erosionado las sociedades poniendo en tela de juicio a lo que, hasta hace no mucho, parecían democracias consolidadas y confiables. No se trata de que los ciudadanos tuviesen siempre una fé profunda en sus dirigentes, sino que la indiferencia del pasado se convirtió en cierta aversión activa. Ello no solo ha cambiado el mapa político, sino también la manera de hacer política, que algunos han capitalizado convirtiendo la necesidad en virtud. En este sentido, hay un antes y un después de la crisis, y los políticos están cada vez más concienciados de que los niveles de exigencia e inspección de la vida política se han incrementado.

En muchas de las democracias avanzadas algunos de los mayores retos sociales tienen mucho que ver con el envejecimiento, la automatización de puestos de trabajo, y sus consecuencias sociales en vertientes como la política migratoria o la recolocación profesional de cantidades masivas de profesionales. Países con pleno empleo como Japón, tradicionalmente restrictivos con la inmigración, sienten ya las consecuencias de políticas migratorias restrictivas combinadas con decrecimiento vegetativo. Paradójicamente, aunque a corto plazo la automatización de tareas plantea retos importantes, a largo plazo parece la respuesta más adecuada para responder a las necesidades de poblaciones cada vez más dependientes y envejecidas.

Aunque hay controversia al respecto, también existe una creciente y lógica preocupación en torno al cambio climático y sus efectos en diferentes vertientes (desastres naturales, pérdida de tierras de cultivo, deforestación, reducción de la biodiversidad…). Como resultado, se han abierto debates y políticas públicas en torno a la necesidad de integrar costes medioambientales en los modelos productivos, así como la búsqueda de innovaciones tecnológicas que minimicen el impacto de la actividad humana.

Finalmente, aunque se ha avanzado enormemente, en muchas regiones del mundo la pobreza sigue siendo una prioridad de primer nivel. Baste con poner en perspectiva, que tres cuartas partes de la población española forman parte del 20% de ciudadanos con mayor riqueza del planeta. La lucha contra esta lacra tiene mucho que ver con la generación de oportunidades de progreso sostenibles en un sentido amplio y que mejoren la calidad de vida de la inmensa mayoría de los ciudadanos en un entorno de especialización productiva basada en ventajas competitivas.

Más allá de las vinculaciones que podamos establecer entre ellos, los retos anteriores tienen algo importante en común: aunque se deben abordar desde la sociedad en su conjunto, en todos ellos los gobiernos pueden tener un rol destacado como agente de cambio mediante nuevos instrumentos y políticas públicas, es decir, a través de una gobernanza estratégica, quirúrgica e innovadora. Estratégica por planificada, coordinada y orientada a unos objetivos específicos. Quirúrgica por estar focalizada, centrada en retos a abordar en los que los diferentes agentes toman un rol u otro en función de la situación pero ninguno de ellos busca un nivel de prevalencia ilegítimo. E innovadora porque los nuevos retos que se presentan requieren del uso de diferentes enfoques, metodologías y “herramientas” que resuelvan las problemáticas pendientes de nuestras sociedades y las permitan transitar por los horizontes que están por venir.

En este contexto que se abre en torno a la innovación en el ámbito de las administraciones públicas, el Observatorio de la Innovación en el Sector Público de la OCDE (OPSI por sus siglas en inglés), en colaboración con el Centro Mohammed Bin Rashid para la Innovación en la gobernanza, acaba de presentar en un evento celebrado en Dubai el pasado 11 de febrero de 2018 un informe resultado del análisis de 276 iniciativas innovadoras de gobernanza repartidas por 58 países. Este informe analiza en detalle 10 de esas iniciativas para ejemplificar tres grandes tendencias en la materia:

  • La identidad digital, sus implicaciones y retos
  • Habilitadores y aproximaciones holísticas
  • Población vulnerable e integración social
Identidad digital

En este campo, tecnologías como blockchain o la biométrica, así como los fenómenos de globalización, están cambiando nuestra percepción de las fronteras y la identidad generando oportunidades para que, desde el respeto a la diversidad cultural y respeto por la privacidad/anonimato, se vaya más allá de los conceptos tradicionales de identidad. Por citar un ejemplo, en un afán por luchar contra el fraude, el proyecto indio Aadhaar ha implicado la recopilación e identificación biométrica de 1,200 millones de ciudadanos, generando dudas en torno al concepto de privacidad y seguridad.

Por otro lado, en Bélgica se está poniendo a prueba un concepto novedoso de acreditación profesional. Además de los tradicionales certificados, han puesto en marcha una plataforma digital para que empleadores, profesores y otros agentes sociales puedan compartir “acreditaciones” sobre personas de su entorno. De este modo, más que estar “identificada” por tus notas o diplomas, cada persona estaría descrita a nivel profesional a través de las visiones y reconocimientos de aquellos que se han implicado en su proceso de desarrollo vital. Esta perspectiva es mucho más rica, y tiene un potencial mucho mayor que los limitados esquemas de acreditación profesional que se emplean en la actualidad. De hecho ya existen propuestas para vincular estos esquemas de acreditaciones con tecnologías como blockchain para dar lugar a nuevos paradigmas al respecto de las instituciones actuales de acreditación.

Habilitadores y aproximaciones holísticas

Las mejores políticas públicas innovadoras forman diferentes niveles que dan lugar a un conjunto coherente con una perspectiva global. Es decir, no son una colección inconexa de parches y políticas aisladas, sino el resultado natural de aplicar una cierta visión estratégica al conjunto de la gobernanza a cada una de las instituciones del ecosistema de la administración pública.

Estas políticas transversales transforman los procesos y métodos de las administraciones públicas implicando a todos los agentes sociales. Fruto de las experiencias obtenidas de la aplicación de este enfoque, se pueden identificar herramientas y condiciones vinculadas al éxito de estas iniciativas transformadoras:

  • Resulta adecuada una filosofía centrada en los problemas, no en los métodos.
  • Requieren de la aplicación de nuevas herramientas de diagnóstico de problemas.
  • Es pertinente la realización de un análisis de los efectos sistémicos potenciales, así como el cómputo del coste-beneficio de las innovaciones.
  • Requiere experimentar con cambios transformadoras dentro de las administraciones, es decir, introducir una cultura de empoderamiento y transformación interna.

En esta vertiente el informe destaca el proyecto APEX de Singapur, a través del cual se definen APIs comunes a todas las agencias públicas para la compartición de información con otros organismos públicos y empresas. El objetivo es proporcionar una perspectiva coordinada, integrada y uniforme de su operativa (algo que en España algunos llevamos años deseando en ámbitos tan básicos como la sanidad). Este esquema derivó en un catálogo central que favorece que empresas innovadoras desarrollan soluciones basadas en dichas APIs como bloques funcionales base para proporcionar nuevos servicios.

Otra iniciativa interesante es Predictiv, un proyecto de Reino Unido para realizar experimentos conductuales, planteados con solidez estadística, con los que adelantarse al impacto de algunas políticas públicas en base a ensayos controlados aleatorizados sobre una población de participantes en línea.

Finalmente, el gobierno canadiense está intentando transformar radicalmente el modelo de trabajo en la administración a través del proyecto Talent Cloud y sus spin-off. Inicialmente se enfoca como un repositorio validado de talento que aspira a convertirse en un modelo de organización de talento y capacidades basado en proyectos que transforme el modelo funcionarial actual.

Población vulnerable e integración social

Una de las vertientes principales en las que se centra la innovación del sector público es la construcción de sociedades más justas e inclusivas con mayor capacidad para afrontar los retos futuros. En este sentido se requiere:

  • Establecer cauces de cooperación internacional que aseguren esfuerzos transfronterizos coordinados y alineados para abordar estos retos.
  • Considerar e implicar activamente a todos los miembros de la comunidad a la hora de tomar decisiones y prestar servicios públicos.
  • Tener una perspectiva de responsabilidad intergeneracional a futuro que prevenga situaciones de vulnerabilidad.

Los casos de referencia a este respecto incluyen el proyecto Seoul 50+ policy de Korea, mediante el cual convergen políticas de aprendizaje a lo largo de toda la vida, empleo y bienestar social centrada en la población de entre 50 y 64 años.

Centrado en los flujos migratorios, encontramos el Programa de inclusión financiera para migrantes del gobierno de México, pensado en prestar apoyo financiera a emigrantes retornados de Estados Unidos, especialmente a tenor del clima político actual en ese país. Políticas de reversión de flujos migratorios salientes podría representar una oportunidad para recuperar capital humano y generar nuevas oportunidades con el aporte que puedan traer consigo de la experiencia obtenida en otras sociedades.

También vinculado con colectivos vulnerables, llama poderosamente la atención una iniciativa noruega que toma un enfoque totalmente alineado con todo lo que se ha comentado hasta ahora: el Asker Welfare Lab. Con esta iniciativa se busca una aproximación por proyectos para la atención de personas con vulnerabilidad mediante la aplicación de la siguiente metodología:

  1. Identificación de familia/individuo en situaciones complejas de vulnerabilidad.
  2. A través de un equipo multidisciplinar se analiza el caso implicando al propio interesado (hay una filosofía “no se toman decisiones sobre mí sin mi”).
  3. Se traza un plan con objetivos a corto y largo plazo con inversiones asociadas (el equipo tiene capacidad para tomar decisiones).
  4. Se implantan las medidas planificadas y se hace un seguimiento del plan de cara al cumplimiento de los objetivos (asociados con una situación sostenible de mayor calidad de vida).

Como podemos ver, este esquema de asistencia a personas en vulnerabilidad no solo está totalmente personalizado, sino que se fundamenta en la corresponsabilidad, con una aproximación orientada a objetivos poco usual en este tipo de contextos. No se trata tanto de atender o cubrir necesidades inmediatas, sino de trazar un plan de vida, una serie de actuaciones con la perspectiva de conseguir un impacto relevante y persistente en personas en situación de vulnerabilidad.

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