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TENDENCIAS EN LA ADOPCIÓN DE LA INNOVACIÓN EN EL SECTOR PÚBLICO

Un informe recientemente presentado por el Observatorio de la Innovación en el Sector Público de la OCDE recoge experiencias innovadoras asociadas a tres tendencias destacadas: identidad digital, habilitadores e integración social.

El mundo actual ejerce una presión creciente en las administraciones públicas por mejorar y reinventarse, en otras palabras, por innovar. Cada vez se dan transformaciones de mayor calado de una forma más rápida abarcando diferentes ámbitos de nuestras sociedades.

En algunos sentidos, el mundo se ha vuelto un lugar más plano y pequeño. Países que en tiempos no muy remotos apenas tenían conocimiento mutuo, compiten hoy por cuotas de mercado desde equilibrios diferenciados de acumulación de capital, tecnología y costes de mano de obra. No solo se está dando una creciente necesidad por ser más competitivos a nivel de las empresas privadas, sino que los propios gobiernos son cada vez más conscientes de los retos que deben afrontar sus sociedades para ser lugares prósperos en los que desarrollar proyectos vitales y empresariales.

Aunque los retos a afrontar no son los mismos para todos los países, si tenemos en mente los más relevantes a nivel global. En algunas partes casos la corrupción y la desconfianza han erosionado las sociedades poniendo en tela de juicio a lo que, hasta hace no mucho, parecían democracias consolidadas y confiables. No se trata de que los ciudadanos tuviesen siempre una fé profunda en sus dirigentes, sino que la indiferencia del pasado se convirtió en cierta aversión activa. Ello no solo ha cambiado el mapa político, sino también la manera de hacer política, que algunos han capitalizado convirtiendo la necesidad en virtud. En este sentido, hay un antes y un después de la crisis, y los políticos están cada vez más concienciados de que los niveles de exigencia e inspección de la vida política se han incrementado.

En muchas de las democracias avanzadas algunos de los mayores retos sociales tienen mucho que ver con el envejecimiento, la automatización de puestos de trabajo, y sus consecuencias sociales en vertientes como la política migratoria o la recolocación profesional de cantidades masivas de profesionales. Países con pleno empleo como Japón, tradicionalmente restrictivos con la inmigración, sienten ya las consecuencias de políticas migratorias restrictivas combinadas con decrecimiento vegetativo. Paradójicamente, aunque a corto plazo la automatización de tareas plantea retos importantes, a largo plazo parece la respuesta más adecuada para responder a las necesidades de poblaciones cada vez más dependientes y envejecidas.

Aunque hay controversia al respecto, también existe una creciente y lógica preocupación en torno al cambio climático y sus efectos en diferentes vertientes (desastres naturales, pérdida de tierras de cultivo, deforestación, reducción de la biodiversidad…). Como resultado, se han abierto debates y políticas públicas en torno a la necesidad de integrar costes medioambientales en los modelos productivos, así como la búsqueda de innovaciones tecnológicas que minimicen el impacto de la actividad humana.

Finalmente, aunque se ha avanzado enormemente, en muchas regiones del mundo la pobreza sigue siendo una prioridad de primer nivel. Baste con poner en perspectiva, que tres cuartas partes de la población española forman parte del 20% de ciudadanos con mayor riqueza del planeta. La lucha contra esta lacra tiene mucho que ver con la generación de oportunidades de progreso sostenibles en un sentido amplio y que mejoren la calidad de vida de la inmensa mayoría de los ciudadanos en un entorno de especialización productiva basada en ventajas competitivas.

Más allá de las vinculaciones que podamos establecer entre ellos, los retos anteriores tienen algo importante en común: aunque se deben abordar desde la sociedad en su conjunto, en todos ellos los gobiernos pueden tener un rol destacado como agente de cambio mediante nuevos instrumentos y políticas públicas, es decir, a través de una gobernanza estratégica, quirúrgica e innovadora. Estratégica por planificada, coordinada y orientada a unos objetivos específicos. Quirúrgica por estar focalizada, centrada en retos a abordar en los que los diferentes agentes toman un rol u otro en función de la situación pero ninguno de ellos busca un nivel de prevalencia ilegítimo. E innovadora porque los nuevos retos que se presentan requieren del uso de diferentes enfoques, metodologías y “herramientas” que resuelvan las problemáticas pendientes de nuestras sociedades y las permitan transitar por los horizontes que están por venir.

En este contexto que se abre en torno a la innovación en el ámbito de las administraciones públicas, el Observatorio de la Innovación en el Sector Público de la OCDE (OPSI por sus siglas en inglés), en colaboración con el Centro Mohammed Bin Rashid para la Innovación en la gobernanza, acaba de presentar en un evento celebrado en Dubai el pasado 11 de febrero de 2018 un informe resultado del análisis de 276 iniciativas innovadoras de gobernanza repartidas por 58 países. Este informe analiza en detalle 10 de esas iniciativas para ejemplificar tres grandes tendencias en la materia:

  • La identidad digital, sus implicaciones y retos
  • Habilitadores y aproximaciones holísticas
  • Población vulnerable e integración social
Identidad digital

En este campo, tecnologías como blockchain o la biométrica, así como los fenómenos de globalización, están cambiando nuestra percepción de las fronteras y la identidad generando oportunidades para que, desde el respeto a la diversidad cultural y respeto por la privacidad/anonimato, se vaya más allá de los conceptos tradicionales de identidad. Por citar un ejemplo, en un afán por luchar contra el fraude, el proyecto indio Aadhaar ha implicado la recopilación e identificación biométrica de 1,200 millones de ciudadanos, generando dudas en torno al concepto de privacidad y seguridad.

Por otro lado, en Bélgica se está poniendo a prueba un concepto novedoso de acreditación profesional. Además de los tradicionales certificados, han puesto en marcha una plataforma digital para que empleadores, profesores y otros agentes sociales puedan compartir “acreditaciones” sobre personas de su entorno. De este modo, más que estar “identificada” por tus notas o diplomas, cada persona estaría descrita a nivel profesional a través de las visiones y reconocimientos de aquellos que se han implicado en su proceso de desarrollo vital. Esta perspectiva es mucho más rica, y tiene un potencial mucho mayor que los limitados esquemas de acreditación profesional que se emplean en la actualidad. De hecho ya existen propuestas para vincular estos esquemas de acreditaciones con tecnologías como blockchain para dar lugar a nuevos paradigmas al respecto de las instituciones actuales de acreditación.

Habilitadores y aproximaciones holísticas

Las mejores políticas públicas innovadoras forman diferentes niveles que dan lugar a un conjunto coherente con una perspectiva global. Es decir, no son una colección inconexa de parches y políticas aisladas, sino el resultado natural de aplicar una cierta visión estratégica al conjunto de la gobernanza a cada una de las instituciones del ecosistema de la administración pública.

Estas políticas transversales transforman los procesos y métodos de las administraciones públicas implicando a todos los agentes sociales. Fruto de las experiencias obtenidas de la aplicación de este enfoque, se pueden identificar herramientas y condiciones vinculadas al éxito de estas iniciativas transformadoras:

  • Resulta adecuada una filosofía centrada en los problemas, no en los métodos.
  • Requieren de la aplicación de nuevas herramientas de diagnóstico de problemas.
  • Es pertinente la realización de un análisis de los efectos sistémicos potenciales, así como el cómputo del coste-beneficio de las innovaciones.
  • Requiere experimentar con cambios transformadoras dentro de las administraciones, es decir, introducir una cultura de empoderamiento y transformación interna.

En esta vertiente el informe destaca el proyecto APEX de Singapur, a través del cual se definen APIs comunes a todas las agencias públicas para la compartición de información con otros organismos públicos y empresas. El objetivo es proporcionar una perspectiva coordinada, integrada y uniforme de su operativa (algo que en España algunos llevamos años deseando en ámbitos tan básicos como la sanidad). Este esquema derivó en un catálogo central que favorece que empresas innovadoras desarrollan soluciones basadas en dichas APIs como bloques funcionales base para proporcionar nuevos servicios.

Otra iniciativa interesante es Predictiv, un proyecto de Reino Unido para realizar experimentos conductuales, planteados con solidez estadística, con los que adelantarse al impacto de algunas políticas públicas en base a ensayos controlados aleatorizados sobre una población de participantes en línea.

Finalmente, el gobierno canadiense está intentando transformar radicalmente el modelo de trabajo en la administración a través del proyecto Talent Cloud y sus spin-off. Inicialmente se enfoca como un repositorio validado de talento que aspira a convertirse en un modelo de organización de talento y capacidades basado en proyectos que transforme el modelo funcionarial actual.

Población vulnerable e integración social

Una de las vertientes principales en las que se centra la innovación del sector público es la construcción de sociedades más justas e inclusivas con mayor capacidad para afrontar los retos futuros. En este sentido se requiere:

  • Establecer cauces de cooperación internacional que aseguren esfuerzos transfronterizos coordinados y alineados para abordar estos retos.
  • Considerar e implicar activamente a todos los miembros de la comunidad a la hora de tomar decisiones y prestar servicios públicos.
  • Tener una perspectiva de responsabilidad intergeneracional a futuro que prevenga situaciones de vulnerabilidad.

Los casos de referencia a este respecto incluyen el proyecto Seoul 50+ policy de Korea, mediante el cual convergen políticas de aprendizaje a lo largo de toda la vida, empleo y bienestar social centrada en la población de entre 50 y 64 años.

Centrado en los flujos migratorios, encontramos el Programa de inclusión financiera para migrantes del gobierno de México, pensado en prestar apoyo financiera a emigrantes retornados de Estados Unidos, especialmente a tenor del clima político actual en ese país. Políticas de reversión de flujos migratorios salientes podría representar una oportunidad para recuperar capital humano y generar nuevas oportunidades con el aporte que puedan traer consigo de la experiencia obtenida en otras sociedades.

También vinculado con colectivos vulnerables, llama poderosamente la atención una iniciativa noruega que toma un enfoque totalmente alineado con todo lo que se ha comentado hasta ahora: el Asker Welfare Lab. Con esta iniciativa se busca una aproximación por proyectos para la atención de personas con vulnerabilidad mediante la aplicación de la siguiente metodología:

  1. Identificación de familia/individuo en situaciones complejas de vulnerabilidad.
  2. A través de un equipo multidisciplinar se analiza el caso implicando al propio interesado (hay una filosofía “no se toman decisiones sobre mí sin mi”).
  3. Se traza un plan con objetivos a corto y largo plazo con inversiones asociadas (el equipo tiene capacidad para tomar decisiones).
  4. Se implantan las medidas planificadas y se hace un seguimiento del plan de cara al cumplimiento de los objetivos (asociados con una situación sostenible de mayor calidad de vida).

Como podemos ver, este esquema de asistencia a personas en vulnerabilidad no solo está totalmente personalizado, sino que se fundamenta en la corresponsabilidad, con una aproximación orientada a objetivos poco usual en este tipo de contextos. No se trata tanto de atender o cubrir necesidades inmediatas, sino de trazar un plan de vida, una serie de actuaciones con la perspectiva de conseguir un impacto relevante y persistente en personas en situación de vulnerabilidad.

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LA NUEVA CONTRATACIÓN PÚBLICA EN EL ÁMBITO LOCAL

Publicada una obra imprescindible para las entidades públicas locales: Manual sobre la nueva contratación pública en el ámbito local.

Con motivo de la entrada en vigor de la LCSP/2017 la editorial Wolters Kluwer  bajo la dirección de  Concepcion Campos Acuña acaba de publicar un Manual sobre la nueva contratación pública en el ámbito local. Sandra Sinde, Directora de CPI e innovación abierta de IDOM es la autora del capítulo 18: Cómo comprar innovación en el ámbito local empleando el diálogo competitivo.

Esta obra, en la que participan más de 30 autores de reconocido prestigio en el ámbito de las compras públicas, tales como José María Gimeno Feliu, Marta Alba Pacheco, Jaime Pintos Santiago, Bernabé Palacín Saez, entre otro pretende acercar de una manera práctica a las entidades públicas locales los aspectos novedosos de la nueva ley de contratos del sector público y su aplicación en el ámbito local.

En el capítulo 18, se abordan las oportunidades que la Compra Pública de Innovación (CPI) ofrece a las entidades locales y presenta los pasos a seguir para aplicar el procedimiento de diálogo competitivo, como uno de los que qué más se ajusta para desarrollar CPI.

¡Ha llegado la hora de que las entidades públicas locales se sumen a la innovación y apuesten por la CPI! Las primeras ya están en la senda del cambio.

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LA CORPORACIÓN RUTA N DE MEDELLÍN EN ALIANZA CON IDOM “INNOVAN EN LAS COMPRAS DE INNOVACIÓN”

Medellín ha apostado por “innovar” en las Compras Públicas de Innovación, replicando el modelo al sector privado.

En este caso, la Corporación Ruta N, como Centro de Innovación y Negocios de la Ciudad, ha solicitado la colaboración de IDOM para desarrollar un Programa de Compras Privadas de Innovación , que permita incentivar la inversión en actividades de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) por parte de las empresas tractoras de la ciudad, como uno de los objetivos del Gran Pacto por la Innovación  que existe por parte de la iniciativa privada en Medellín.

La Compra Privada de Innovación, se fundamenta en un proceso de CAMBIO cultural a nivel interno y de la relación con el entorno en la transformación del modelo de compras tradicional de las empresas hacia un modelo de abastecimiento estratégico, que promueva la innovación y desarrolle proveedores más competitivos e innovadores. De esta manera, las empresas podrán impulsar la innovación desde la demanda, a través de la compra de productos o servicios que no existen en el mercado y que requieren un proceso de co-diseño entre comprador y proveedor.

El Programa, se desarrollará sobre 5 grandes etapas orientadas a una adecuada selección de las empresas participantes, su sensibilización, transferencia de conocimientos sobre Compra Privada de Innovación y acompañamiento en el desarrollo de la compra de innovación, bajo el enfoque de learning by doing.

En la primera etapa “SELECCIONAR”, se identificarán y seleccionarán 15 empresas que cuenten con un responsable o área de innovación y también un área de compras con programas de desarrollo de proveedores. Se invitará a la base de grandes empresas registradas en el Gran Pacto por la Innovación a que realicen un autodiagnóstico que les permita identificar en nivel de predisposición que tendrían para desarrollar procesos de Compras Privadas de Innovación. El compromiso de cada una será definir retos de innovación, participar en el programa hasta su finalización y asignar recursos para el desarrollo del prototipo. Como requisito para participar, deberán contar con un área o responsable tanto para el área de innovación como para el área de compras que cuente con programas de desarrollo de proveedores. Asimismo, deberá asignar un equipo multidisciplinar para recibir el proceso de formación.

La segunda etapa “ENTRENAR”, permitirá realizar la transferencia de conocimientos sobre la herramienta de Compras Privadas de Innovación a los equipos de trabajo de cada Empresa, definiendo al menos 5 retos de innovación por cada una, junto con su mapa de demanda futura.

Una vez definidos los retos de innovación, se continuará con la tercera etapa “CO-CREAR”, a través de la cual se lanzarán al mercado 2 de los retos definidos en cada Empresa, con el fin de desarrollar sesiones de diálogo técnico con la oferta interesada para construir la idea de solución innovadora a cada uno.

Con la idea de solución innovadora definida, se procederá con la cuarta etapa “DESARROLLAR”, en la cual se elaborarán los términos de referencia para iniciar el proceso de compra de la solución innovadora. IDOM acompañará el proceso con el fin de materializar al menos la compra de 5 soluciones innovadoras.

La última etapa “EVALUAR”, permitirá realizar un balance de los resultados del proceso y a su vez analizar cada una de las etapas para verificar el cumplimiento de los objetivos del Programa.

Desde IDOM, estamos convencidos que este modelo aporta beneficios a las empresas, destacando:

  • Lograr utilizar las compras como elemento estratégico de promoción de innovación y generación de valor, volviéndose así más competitivas.
  • Promover la innovación abierta, y a nivel interno.
  • Dar solución a sus problemáticas y necesidades vía innovación.
  • Promover encadenamientos productivos de la empresa con su cadena de valor al dinamizar a las pymes como desarrolladoras de soluciones a sus retos de innovación.
  • Acelerar procesos de innovación y desarrollo de soluciones para los desafíos reales que enfrentan grandes empresas.

 

En los próximos post presentaremos las 15 empresas seleccionadas y su visión sobre el programa, demostrando que “otra forma de innovar es posible”

¡Gracias por confiar en nosotros para iniciar este camino!

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JORNADA TÉCNICA E-HEALTH – CODIGO 100

Arquitectura técnica y estándares para la integración de soluciones de empoderamiento del paciente.

El Servicio Galego de Saúde organizó el pasado 19 de enero una jornada técnica sobre sistemas de información sanitarios. Esta, celebrada en la Ciudad de la Cultura, en Santiago de Compostela, consiguió reunir a empresas y expertos nacionales e internacionales, favoreciendo un entorno de diálogo sobre el modelo de integración y funcionamiento óptimo para las APPs y soluciones tecnológicas para la salud desarrolladas como resultados del Plan de Innovación Sanitaria Código 100.

El acto se dividió en tres mesas debate; la primera, orientada a la integración de soluciones para el empoderamiento del paciente, una segunda mesa que ofrecía una visión desde la perspectiva del paciente en cuanto a usabilidad de las soluciones, y para finalizar, una última mesa más técnica dónde se abordaron las normas y la definición de métodos y procedimientos para garantizar una correcta implantación.

 

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LA DESIGUALDAD DE CORRELACIÓN GAUSSIANA

La innovación no es solo desarrollar ideas, es saber comunicarlas

En 2014, Thomas Royen, un estadístico alemán jubilado, resolvió la desigualdad de correlación gaussiana, un problema que no había podido resolverse durante décadas. Este problema, implica la probabilidad de que un punto aleatorio se encuentre en formas superpuestas y es una de esas ideas matemáticas aparentemente simples que es increíblemente difícil de descifrar.
Sin embargo, la comunidad matemática era escéptica. Royen en lugar de enviar su solución a una revista revisada por pares, se decantó por el ‘Far East Journal of Theoretical Statistics’, con una apariencia no tan diferente a lo que conocemos como ‘fake journals’. Lo cual generó que muchos simplemente asumieran que el trabajo de Royen era solo otra de las muchas pruebas falsas que habían surgido a lo largo de los años.
La aceptación final del trabajo de Royen vino de mano de un ‘paper’ publicado años después por los matemáticos Rafal Latala y Dariusz Matlak. Estos analizaban en detalle cada una de las partes de “la bella prueba de Thomas Royen”.
El trabajo de Thomas Royen fue reconocido, pero podría haberse perdido fácilmente para otra generación. “No soy tan talentoso para la ‘red’ y muchos contactos.” Dijo Royen despectivamente, pero su apatía apunta a un problema mayor. La innovación sin comunicación es coja y no genera el impacto necesario para ser considerado como tal.

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IMPULSANDO LA INNOVACIÓN EN EL SECTOR PÚBLICO

Tips and tricks para iniciar el camino

Las condiciones socio-económicas, culturales, tecnológicas y de acceso a la información en cada rincón del planeta, han generado nuevas dinámicas sociales, ha transformado el comportamiento y desarrollado nuevos paradigmas en todas las personas que aquí habitamos; para bien o para mal simplemente no somos los mismos de hace una década (siendo esto un periodo de tiempo corto para tantos cambios) y las condiciones en las que vivimos día a día nos enmarcan en una “nueva era”.

¿Y qué ha pasado? Nos hemos puesto en la tarea de vivir de una manera contextualizada, somos cada vez más cercanos a la tecnología, estamos muy informados y hemos disfrutado de productos y servicios de vanguardia, que cumplen nuestras expectativas, nos generan calidad de vida y cada día exigimos más. Sin embargo, si se pone el ojo sobre la situación en las Administraciones Públicas-AAPP y lo que les supone esta nueva era, el balance es que han tenido que enfrentar una difícil situación. Pues se han encontrado en condiciones del siglo XXI con procedimientos, estructuras y legislación de unas cuantas décadas atrás. Sumado a esto, las exigencias de nosotros los ciudadanos son cada vez mayores, los niveles de confianza en el estado han caído radicalmente y el acceso a recursos económicos y humanos es cada vez más escaso. En general, una situación que les ha llevado a la búsqueda de soluciones diferentes y creativas a los desafíos que enfrentan hoy.

Con base a lo anterior, la pregunta que surge ahora es  ¿Cómo enfrentar este desafío?; la respuesta es clara, se hará necesario retomar la actividad que lleva varios años rondando el sector privado y que ha dado tanto de que hablar en el mundo: Innovar. Cuestionar y llegar a  ¿Qué pasa si lo hacemos de una manera diferente? con tal de iniciar el camino del cambio y la transformación de la AAPP, que les permita cumplir con sus objetivos misionales y generar valor a los ciudadanos. En conclusión, sumarse al desafío y convertirse en un verdadero agente del cambio.

En línea a lo anterior, años atrás se ha generado un importante movimiento alrededor de la Innovación en el Sector Público y al cual se han unido Gobiernos Centrales, Entidades Descentralizadas e incluso Multilaterales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, que con recursos del Programa Marco Horizonte 2020 de la Unión Europea, han puesto en marcha el Observatorio de Innovación Pública- OPSI (por sus siglas inglés).

El movimiento que se ha dado hasta ahora, ha demostrado que si es posible innovar y generar valor a la ciudadanía. Es posible, ya lo han hecho otros superando, además, las barreras que existen al interior de las AAPP a la hora de innovar,  por eso he dicho que será todo un desafío pero no imposible de hacer. Sobre estas barreras, podríamos rondar mucho más, por ahora les invito a consultar el acercamiento que hace la OECD teniendo en cuenta el “ciclo de vida de la innovación”,  publicado en Fostering Innovation in the public sector (2017).

La situación es clara, existe la necesidad, conocemos la “casa” y sabemos de primera mano las barreras y los facilitadores; ahora la pregunta obligada es ¿Cómo ponerse manos a la obra?.  Iniciar comprendiendo que la innovación en el sector público se compone de 5 drivers o elementos que hacen parte de un Modelo de Organización Pública Innovadora y que su conjugación permitirán alcanzar el mayor objetivo de la innovación en la AAPP que, en resumidas cuentas, es crear valor para los ciudadanos a través de soluciones contextualizadas, realistas y de alto impacto. Este modelo ha sido creado por IDOM y es una propuesta de cómo enfrentar la Innovación en la AAPP, cada elemento es una dimensión en sí misma y contiene estrategias, acciones, tareas que deberán desarrollarse en cada contexto.

Ilustración 1: Modelo organización pública innovadora. Fuente: IDOM

El modelo de organización innovadora y su puesta en marcha necesitará triggers o acciones detonadoras que ayuden a iniciar el desafío y lograr un verdadero cambio de paradigma en la personas, pues es cierto que  “La innovación pública es posible cuando las personas están verdaderamente involucradas y viven la innovación desde su condición humana” y por ello habrá que iniciar con estrategias de tipo top down y bottom up. Para ello, comparto 5 acciones clave que he identificado han sido de gran ayuda en las entidades públicas con las que hemos trabajado en España y LATAM.

  • Buscar los valientes, los evangelizadores de la Innovación. Está demostrado que las personas que trabajan en entidades públicas, no solo están convencidos en la necesidad de innovar, sino que pasan de la sola creencia a crear y ser capaces de liderar proyectos que los motive y los saque de la zona de confort. Por ello, deben identificarse aquellos valientes y convertirlos en un punto de referencia, impulsarlos, formarlos, acompañarlos y facilitar espacios (tiempo) para ponerse manos a la obra. De igual manera, se recomienda que los grupos de trabajo sean multidisciplinarios y contengan al menos uno de los roles necesarios para la innovación, que son: Inspirador, creativo, ejecutor, estratega, facilitador. Si todavía no sabes qué tipo de innovador eres, te invito a realizar el test.
  • Identifique problemáticas/ necesidades centradas en el usuarios. Es esta la promesa de la innovación en el sector público, generar valor a los ciudadanos y entender su contexto. Para esto, existen metodologías de la corriente Human Centered Design como Design Thinking las cuáles facilitarán la apropiación de herramientas y metodologías que le faciliten hacer un ejercicio cercano a la realidad de los ciudadanos y ofrecer servicios y soluciones flexibles, sencillas y eficientes. Recomiendo leer el estudio realizado por la Service Design Network sobre el impacto del Diseño de servicios centrados en usuario en el sector público.
  • Identifique indicadores de impacto. Definitivamente la mejor forma de generar confianza y lograr “vender” internamente la innovación es con información certera. Por ello, y aunque en alguna entidades sea poco fácil, es de primera necesidad tener línea base e indicadores que permitan medir un verdadero impacto de la innovación. Esto es un cambio de paradigma, porque muchos de los indicadores que se presentan en la AAPP corresponden a sus planes estratégicos y son, en su mayoría, de producto. Sin embargo, este tipo de ejercicios requerirá de creatividad para obtener información que permita medir un antes y un después de una situación a intervenir.
  • Acérquese a su entorno, identifique partners de trabajo y abra las puertas a empresas, universidades, emprendedores, etc. que puedan aportar conocimiento. De las principales características de la innovación en el sector público es la co-creación, esto es un enfoque de “afuera hacia dentro” y en dónde vale más el aporte de empresas, emprendedores y conocedores de temas concretos que las ideas preconcebidas que se tienen sobre la tecnología y el comportamiento de la sociedad. Para ello, se recomienda apropiar en el día a día herramientas como la Inteligencia Estratégica para informarse de nuevo proveedores, tendencias tecnológicas y no tecnológicas, cambios legislativos y demás información que le permita estar más cerca con el exterior. En este mismo punto es recomendable explorar procesos de Compra Pública de Innovación, pues una herramienta que deja claramente evidenciada la capacidad de co-creación con el exterior y el acercamiento (en el marco dela ley) que se puede establecer con solucionadores y su capacidad de Investigación, Desarrollo e Innovación-I+D+i.
  • Abra paso a la experimentación. El desarrollo de soluciones innovadoras centradas en usuarios/ciudadanos es una actividad que requerirá salir a campo y poner a prueba las posibles soluciones, es decir iterar. Sin embargo, en ocasiones es una actividad que se pasa por alto o no se tiene en cuenta, por ello se recomienda apalancar el aprendizaje y desarrollo de conocimiento en los Laboratorios de Gobierno o entidades descentralizadas que acompañan este proceso. Muchos países han iniciado la implementación de estas iniciativas y han sido una forma de abrir paso a canales cercanos con el ciudadano, idear, desarrollar prototipos, hacer pruebas y documentar lecciones aprendidas. El informe el Banco Interamericano de Desarrollo- BID, presenta el papel y los desafíos que enfrentan dichos Laboratorios en Latino América, identifica los 4 factores para el desempeño de la innovación en el sector público y presenta recomendaciones.
  • Una última cosa… en el ADN de las innovación pública se deberían concebir soluciones replicables y escalables. Cuando la solución ha sido probada, ha demostrado impacto y se considera exitosa, debería dar un paso más allá y buscar la replicabilidad en toda la AAPP (si procede) y la escalabilidad de la misma a más beneficiarios.

Estas son unas primeras recomendaciones en los próximos post iremos mostrando más de la experiencia de innovar en el sector público. ¿Algunas recomendaciones o buenas prácticas que quieras compartir?

Paola Vargas Ramírez

Consultora Innovación y Competitividad IDOM

paolaandrea.vargas@idom.com

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IDOM APUNTA A LA CPI CÓMO LA GRAN HERRAMIENTA PARA LOGRAR LA EFICIENCIA EN LAS COMPRAS PÚBLICAS

¿Influye la innovación en una contratación pública eficiente? ¿Consideras que la contratación pública es para personas creativas?

Sandra Sinde, Directora de CPI e Innovación Abierta de IDOM, dio respuesta a estas preguntas a través de su participación en el VII Congreso Internacional de Contratación Pública celebrado en Cuenca entre los días 18 y 19 de enero de 2018. El evento constituyó un punto de encuentro muy enriquecedor entre más de 500 profesionales de la Administración Pública en el que se pusieron de manifiesto las novedades y el enfoque estratégico e innovador de la nueva ley.

Como primera idea de fuerza, es indudable que se trata de una nueva ley pensada para una era, un nuevo modelo de contratación pública con una reforma de gran calado que evoca un paradigma desconocido de contratación pública en España en el que no se explotó hasta el momento el potencial estratégico de las compras públicas de manera generalizada. “Comprar mejor no es comprar más barato”, sino comprar el mejor servicio que satisfaga la demanda de los ciudadanos de la forma más eficiente (“value for money”). Para ello, por primera vez se establece la obligación de que los órganos de contratación velen porque que el diseño de los contratos permita obtener obras, suministros y servicios de gran calidad, concretamente mediante la inclusión de aspectos cualitativos, medioambientales, sociales e innovadores vinculados al objeto del contrato, en la convicción de que su inclusión proporciona una mejor relación calidad-precio en la prestación contractual, así como una mayor y mejor eficiencia en la utilización de los fondos públicos.

En el ámbito de la innovación, la nueva ley regula el mecanismo de consultas preliminares del mercado, con la finalidad de preparar correctamente la licitación e informar a la oferta tecnológica acerca de los planes de contratación del órgano correspondiente. Es muy difícil comprar algo si no conoces el mercado y es muy difícil comprar innovación sino sabes de innovación, por tanto, para ser eficientes desde el punto de vista económico y procedimental hay que trabajar muy bien el diseño de los contratos, hacer públicos los planes de necesidades de contratación y emplear el mecanismo de consultas al mercado en aras de mejorar la eficiencia de la contratación.

En este marco de debate, Sandra Sinde, puso sobre la mesa las siguientes REFLEXIONES sobre la nueva ley fruto de su experiencia en “llevar a la práctica la CPI en diferentes países (España, Mexico y Colombia) y en diferentes sectores (salud, energía, TIC, medioambiente, agro, etc.):

  1. Es una nueva ley pensada para una nueva era donde el cambio de chip es clave para enfrentar el reto que nos plantea la Ley de Contratos del Sector Público que entrará en vigor el próximo 09 de marzo. En este sentido, el entorno se convierte en una operación matemática muy retadora, donde los ciudadanos cada vez son más exigentes, los proyectos cada vez son más complejos, y cada vez se confía menos en el Estado y en las instituciones públicas.
  2. La ley de por sí sola no es un motor de cambio. El factor de cambio real radica en la capacitación y profesionalización de la administración pública. Da igual lo que diga la ley, da igual lo que diga el plan estratégico de la administración pública correspondiente, ya que la entidad pública cada día empezará a funcionar por la cultura intrínseca de la organización. O se cambia la cultura, cambiando la forma de actuar de cada persona que forma parte de la organización o “La cultura se comerá a la estrategia cada mañana” (Peter Drucker)”.
  3. Los compradores públicos serán capaces de gastar de forma eficiente si se capacitan y profesionalizan. Hoy en día ya no es viable que cada área técnica intente solucionar lo suyo, sin darse cuenta de que los problemas de una ciudad, una región o de un país son tan grandes que no tiene sentido abordarlos desde áreas técnicas independientes, si no que para ser más eficientes hay que abordarlos con una visión global, porque todo está interrelacionado, y lo que se exige es que las instituciones sean modernas e inteligentes, y capaces de llevar a la práctica los deseos de los ciudadanos. Hay que pensar que, en lugar de trabajar en cajones estancos, todos estamos en el mismo barco, y todos debemos trabajar de forma coordinada desde el principio para el mismo fin (ingeniería concurrente), entendiendo que hay asimetría de conocimiento entre agentes internos (procedimientos) y externos (tecnología de mercado) y es necesario colaborar. La solución indudablemente pasa por compartir conocimiento y orientar la contratación pública a la gestión por proyectos.
  4. En este campo de juego, sólo hay 2 opciones, o jubilarse de forma anticipada o afrontar los cambios. Nos encontramos ante un escenario volátil, incierto, complejo y ambiguo, en el que el reto fundamental al que se enfrenta la administración pública no es la ley en sí misma, sino la resistencia al cambio. En palabras del filósofo Séneca “el miedo es el fruto de la ignorancia”. Por ello, es necesario buscar gente que sepa de varias disciplinas e involucrarlas a través de ejercicios prácticos reales, dado que por todos es sabido que a las personas no nos gusta cambiar desde el origen de los tiempos (“siempre lo he hecho así y no tengo tiempo”).

Tras estas reflexiones iniciales, IDOM pone de manifiesto cómo a través de la innovación se pueden sentar las bases para una contratación pública más eficiente, y en concreto, cómo la Compra Pública de Innovación (CPI) es la herramienta que va a permitir enfrentarnos al reto, pasando de una Compra Pública Ignorante (comprar productos y servicios innovadores que ya existen) a una Compra Pública “realmente” Innovadora.

Se puede deducir entre estas líneas, que es obligatorio leer la nueva ley de contratación pública en una clave distinta y emplear herramientas distintas a las que se venían utilizando hasta ahora.

Este proceso de gestión del cambio es un viaje de largo recorrido, en el que hay dar pequeños pasos, vencer la resistencia al cambio, profesionalizar la administración pública, programar las contrataciones futuras de forma inteligente y coordinada con los agentes externos, y en definitiva, “hacer que la contratación pública funcione” abriendo las ventanas de oportunidad que ofrece la nueva Ley de Contratos del Sector Público.

A modo de reflexión final, el público aplaudió el mensaje de “dar un nuevo aire a la contratación pública”.

A continuación se facilita el enlace al texto completo de la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, por la que se transponen al ordenamiento jurídico español las Directivas del Parlamento Europeo y del Consejo 2014/23/UE y 2014/24/UE, de 26 de febrero de 2014:
Texto completo de la Ley 9/2017
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CPI EN MÉXICO

Abriendo paso a las Compras Públicas de Innovación en México.

El reconocimiento de la innovación como elemento fundamental para la productividad, la competitividad y un mecanismo de crecimiento sustentable y sostenido del Estado Mexicano, llevaron a impulsar una iniciativa de Compra Pública de Innovación- CPI en país e  implementar un proyecto piloto que permitiera evaluar el comportamiento de la oferta y de la demanda en un escenario real de compra, así como identificar, en la práctica, las recomendaciones y posibles mejoras de las que sean susceptibles la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, la Política de Ciencia y Tecnología y los procedimientos de recursos materiales e innovación de las Dependencias Federales, para desarrollar de manera sistemática y recurrente la CPI.

En concreto la iniciativa de CPI en México se ha llevado a cabo dos etapas diferenciadas. La primera etapa, consistió en diseñar la política de Compras Públicas de Innovación, teniendo en cuenta los elementos críticos para la creación de un Sistema de CPI, los cuales son: Política Pública, Marco Legal, Demanda Pública, Oferta de servicios e Instrumentos financieros; para cada uno de dichos elementos se presentó diagnóstico, análisis de profundidad y recomendaciones que permitieran iniciara una fase de implementación. De igual forma, durante esta etapa se identificaron las oportunidades para innovar en las Entidades Públicas Federales y se plantearon posibilidades para desarrollar pilotos de CPI e iniciar la etapa de implementación.

Teniendo en cuenta lo anterior, el equipo de IDOM se encuentra realizando la segunda etapa de la iniciativa que se denominó “Desarrollo de proyecto piloto de Compra Pública de Innovación (CPI) en el ámbito de Tecnologías de la Información (TI)”, con el objetivo de acompañar a 3 dependencias en la implementación de la metodología y proceso de la CPI, obtener lecciones aprendidas y recomendaciones para elevar a Política Pública como instrumento de fomento de la I+D+i en el tejido empresarial, académico y de investigación del país.

El desarrollo de esta iniciativa ha permitido evidenciar que el marco jurídico y reglamentación de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público mexicano- LAASS puede estar sujeta a reformas, con tal de incluir elementos facilitadores para la CPI e incentivar el uso de esta herramienta. Así las cosas la comisión de Ciencia y Tecnología junto a actores clave del Ecosistema de CTI y de fortalecimiento empresarial, presentaron una iniciativa de reforma  a la LAASS que se espera sea aprobada antes del cambio de Gobierno y sea punta de lanza para la CPI en México.

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DESAFÍOS PARA PROMOVER LA CPI: DESDE LA PERSPECTIVA DEL SECTOR PÚBLICO Y DE LA OFERTA TECNOLÓGICA

El uso de la contratación pública para estimular la innovación del sector privado continúa siendo un tema muy debatido.

Nos referimos a la adquisición de bienes y servicios por parte del gobierno o de organizaciones del sector público. Esta práctica es, ante todo, un vehículo que permite a las organizaciones del sector público desempeñar sus funciones y prestar servicios clave de manera eficaz. A pesar de ello, un creciente grupo de académicos y policy makers de la OCDE ha reconocido que, al comprar productos y soluciones innovadores, el sector público no solo puede ofrecer servicios de manera más efectiva y eficiente, sino que también puede influir en las actividades de innovación de las empresas privadas. La contratación pública de innovación se ha asociado con instancias en las que los organismos públicos actúan para comprar, o realizar un pedido de, un producto-servicio, bien o sistema que no existe en ese momento pero que podría desarrollarse dentro de un período razonable; es decir, que requiere un trabajo innovador para satisfacer las demandas del comprador. Esto contrasta con la “compra regular”, en la que los gobiernos realizan pedidos de productos “listos para usar”.

Un creciente interés en el uso de la contratación pública para impulsar la innovación, y en las llamadas políticas de innovación del lado de la demanda en general, surge como resultado de la percepción de un fracaso relativo de las políticas tradicionales para fomentar la innovación desde oferta.

Los expertos en innovación han proporcionado evidencia empírica del impacto en la innovación de la contratación pública en relación con los instrumentos tradicionales de política de innovación. Por ejemplo, descubrieron que las compras tenían más probabilidades de generar innovaciones que las subvenciones de I + D. Se revisaron una serie de innovaciones que surgieron de la contratación pública y se concluyó que, siempre que se cumplieran ciertas condiciones, la adquisición era un medio eficaz para estimular la innovación. Al comparar los efectos de las compras con otros instrumentos (regulación, subvenciones de I + D e investigación universitaria) sobre las actividades de innovación de las empresas, se encontraron que tanto la contratación pública como la provisión de infraestructura de conocimiento en las universidades tienen efectos en el éxito de la innovación. Utilizando los datos del Innobarómetro, se también observó que la contratación pública tuvo una mayor influencia en estimular el comportamiento innovador de las empresas que las subvenciones de I + D, pero los efectos más fuertes sobre la innovación ocurrieron cuando ambos instrumentos se combinaron.

En este sentido como podíamos leer en este blog y en palabra de Martín Gómez Rodríguez, Socio-Director de Bahía Software, la compra publica supone un medio eficaz  e incentivador para innovar ya que “incrementamos nuestra cartera de soluciones, con productos innovadores. Además, durante todo el proceso, hemos obtenido la suficiente confianza para afrontar nuevos retos innovadores y establecer redes de colaboración y nuevos modelos de colaboración con empresas y entidades públicas.”, llegando a multiplicar por siete su inversión en I+D en los últimos tres años.

A pesar de este trabajo, pocos estudios han investigado en detalle las condiciones o mecanismos específicos dentro de la contratación pública que realmente conducen a la innovación o la obstaculizan. Dada la multitud de prácticas y procedimientos involucrados en el proceso de compra, lo importante para el diseño e implementación de políticas no es tanto si puede influir en la innovación sino cómo y bajo qué condiciones podría tener lugar ese impacto.

Las barreras para una implementación efectiva, que incluyen la organización, la regulación, las habilidades y la inherente aversión al riesgo del sector público son una realidad. Y cabe preguntarse ¿Cuáles son las principales barreras que impiden que el gobierno capte la innovación a través de la contratación pública?

Metcalfe y Georghiou (profesores de la universidad de Manchester) identifican cuatro dimensiones que apuntalan la innovación en las empresas: la conciencia del conjunto de oportunidades de innovación, las capacidades para aprovechar estas oportunidades, el conjunto de recursos que pueden ordenar para innovar y las estructuras de incentivos que recompensan la innovación. Las compras de innovación por parte de las administraciones públicas pueden influir en estas dimensiones y fomentar o dificultar la innovación de diferentes maneras; por ejemplo, mediante la agregación de contratos, la fijación de normas, el tratamiento de los derechos de propiedad intelectual, el compromiso con los proveedores para informar las especificaciones o la igualdad de condiciones mediante procedimientos de licitación. Varias barreras pueden, a su vez, evitar que el sector público “capte la innovación”. Estos incluyen alerta temprana inadecuada, falta de compromiso entre los compradores y proveedores, procesos de compra  demasiado prescriptivos, aversión al riesgo y deficiencias en la capacidad de adquisición.

La aversión al riesgo de las agencias públicas también se ha identificado como una barrera para la adquisición de innovación. La toma de decisiones en el sector público se ve afectada por las fuertes expectativas con respecto a la transparencia y la responsabilidad. En consecuencia, la gestión de riesgos en el sector público implica tener un proceso corporativo y sistemático para evaluar y abordar el impacto de los riesgos de una manera rentable y contar con personal con las habilidades adecuadas para identificar y evaluar el potencial de riesgos que surgen. La importancia de la gestión del riesgo aumenta cuando la propia I+D forma parte de la adquisición. Algunos países de la OCDE han introducido medidas para reducir la incertidumbre o compensar los riesgos percibidos de las innovaciones en la compra, por ejemplo, mediante la provisión de incentivos financieros (INNOCOMPRA, en España), garantías de seguros (el gobierno de Corea del Sur lanzó un plan de seguro de innovación que cubre pérdidas potenciales que surgen de proyectos de innovación fallidos. Fuente: www.oecd.org/sti/inno/43730075.pdf) y el uso de certificados de calidad.

Por otro lado, los compradores pueden ser reacios al riesgo y no estar dispuestos a adoptar nuevas soluciones, y los proveedores pueden ser reacios a invertir fuertemente en actividades de I+D+i e innovación si temen que no obtendrán el rendimiento necesario.

Incluso si el sector público exige innovación, es posible que no haya incentivos para que esa innovación se realice. Con el fin de proporcionar mayores incentivos a la innovación, los compradores pueden decidir agrupar recursos para proporcionar contratos más grandes (o más largos), armonizar y estandarizar los requisitos, o agregar la demanda, a través de por ejemplo compras cooperativas, que les permita explotar su poder adquisitivo a través de centrales de compras o redes de compras que les ofrezcan una experiencia crítica para la contratación pública de innovación, intercambios de buenas prácticas y aprendizaje mutuo. Asimismo, al ampliar el mercado para ciertos bienes, el sector público puede reducir la incertidumbre al garantizar un cierto retorno de la inversión asociado con el desarrollo de nuevos productos y procesos. Por el contrario, la fragmentación de la demanda pública puede limitar los posibles efectos de escala y así desalentar la inversión en innovación.

Por otro lado, la estructura de la licitación pública (particularmente el uso de grandes paquetes de contratos, o criterios de selección que privilegian el tamaño o la experiencia) puede reforzar las ventajas de grandes empresas y excluir a las PYMEs del mercado. Desglosar las licitaciones, ya sea en contratos más pequeños, por lotes o geográficamente, puede aumentar la participación de las PYMEs. Otras prácticas que permiten el acceso incluyen: simplificar los procedimientos de licitación reduciendo las cargas administrativas, ajustes de los criterios de selección, diseño de esquemas de financiación asequibles para las PYMEs, provisión de información a través de, por ejemplo, portales web y otras formas de notificación y mejorar el diálogo con las PYMEs a través de las consultas al mercado.

Como se ha hecho evidente hasta ahora, el uso intencional de la contratación pública para promover la innovación enfrenta una serie de desafíos. En nuestras manos está que no supongan un límite para el desarrollo óptimo de este nuevo esquema que contribuye al uso de nuevas herramientas para promover la innovación desde la demanda.

Laura Villaverde Soler

Consultora de Competitividad e Innovación en IDOM

laura.villaverde@idom.com

 

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